PARA UNA FENOMENOLOGÍA DE LAS «ESENCIAS» ASTRALES

 18 de may. de 2007

En la fenomenología astrológica podemos proceder de dos maneras:

1)Directa: establecido un tema astral de un ente o de una situación a partir de las coordenadas espacio-temporales que los definen, interpretar el significado de los símbolos que en él aparecen.

2)Inversa: Tras la observación de un ente o de una situación, establecer el tema astral correspondiente. Es el procedimiento que nos interesa aquí.

Lo más importante es la captación de la unidad del ser, más allá de la pluralidad de los símbolos o de las dimensiones en que se despliega. Por otra parte, en lo que se refiere al hombre, la unidad no es otra cosa que el misterio de la persona, de por sí incomunicable, y sólo accesible a través de la libre revelación. Por tanto, la intuición de las «esencias» de la que vamos a hablar a continuación no puede tener sino un alcance limitado, pues el misterio de la persona es inobjetivable.

SOBRE EL MODO DE INTUIR UN TEMA ASTRAL

Para utilizar la terminología de Husserl, el fundador de la fenomenología trascendental, llamamos «eidético» al ámbito de las «esencias» (en este caso de las esencias expresadas en lenguaje astrológico), y reservamos el término «trascendental» para el paso al límite en el que emerge el «Yo trascendental», la «esencia última» que tiene por correlato la globalidad del mundo. Un tema en el que no vamos a entrar ahora y que hemos abordado en otro lugar (Ver ARCHIVOS).En efecto, aquí permanecemos en el ámbito «eidético», el de las «esencias» astrales. He aquí el elenco de «esencias» que utiliza el arte astrológica:

Planetas y factores móviles

SOL: esencia, actividad global, voluntad, conciencia, autoridad personal, horario.

ASC: personalidad concreta, complexión, particularidad, minutero.

LUNA: pasividad, sensibilidad, feminidad, receptividad.

MERCURIO: mente, razonamiento, curiosidad, reflejos mentales.

VENUS: afectividad, altruísmo, intimidad, belleza, atracción.

MARTE: afirmación, egotismo, fuerza, rudeza, competitividad.

JUPITER: organización, expansividad, protección, sabiduría, autoridad institucional.

SATURNO: paciencia, sentido del tiempo, cristalización, tradición.

URANO: intuición, reactividad, libertad, utopía, imprevisibilidad, originalidad, revolución.

NEPTUNO: inspiración, mística, fusión, colectividad, impersonalidad.

PLUTON: compresión, secreto, muerte, psique profunda, libido.

QUIRON: medicina, tradición, revolución, sintonía.

LUNA NEGRA: cerebralidad, rechazo de lo femenino, singularidad, frialdad, luz.

POLO OPUESTO: instintividad, hipertrofia de lo femenino, calor, popularidad, proximidad.

SOL NEGRO: alejamiento del «espíritu», de la «esencia», de la «conciencia», trascendencia.

POLO OPUESTO: proximidad del «espíritu», de la «esencia», de la «conciencia», inmanencia.

NODO ASCENDENTE: conciencia trascendental activa, iniciación mayor, integración intelectual de los opuestos.

NODO DESCENDENTE: iniciación menor, integración instintiva de los opuestos, conciencia trascendental pasiva.

Todo lo cual se matizará de acuerdo con la posición en signo:

Signos

ARIES: impulsividad, entusiasmo, rapidez, principio del movimiento.

TAURO: inercia, pasividad, tranquilidad, acumulación, fecundidad.

GÉMINIS: movilidad, agilidad, curiosidad, flexibilidad.

CÁNCER: emotividad, introversión, germen, protección, orígenes.

LEO: autoafirmación, brillo, imperio, orgullo, generosidad.

VIRGO: crítica, observación, gestión, análisis, orden, discriminación.

LIBRA: teorización, equilibrio, estética, justicia, complementariedad.

ESCORPION: apasionamiento, combatividad, secreto, sutileza, contradicción.

SAGITARIO: ideal, trascendencia, lejanía, pensamiento, sentido.

CAPRICORNIO: ambición, elevación, temporalidad,   persistencia, realidad,  vinculación al pasado.

ACUARIO: utopía, revolución, fraternidad universal, reactividad, conciencia grupal.

PISCIS: fusión, evasión, mística, mediumnidad, renuncia al yo.

Sugerencias para la intuición directa de un tema

¿Por dónde empezar? Es sabido que la posición del Sol y del Ascendente son los factores que se muestran con más claridad. ¿De qué manera aparecen? A través de la observación del rostro y de la complexión. Por tanto, puesto que Sol y Ascendente representan algo así como el «horario» y el «minutero», habrá que captar primero la «esencia global» y, luego, su particularización. Ofrecemos aquí algunas pistas:

1)Intuir a qué elemento pertenece un signo

FUEGO: actividad, energía

AIRE: viveza, comunicación.

AGUA: emotividad, receptividad

TIERRA: concreción, practicidad.


2) Nota básica, «horario» (Sol en signo)

ARIES:«carnero», mirada viva, acciones rápidas, optimismo.

TAURO: «buey», rasgos pacíficos, inercia.

GÉMINIS: pájaro, viveza, ambigüedad, curiosidad, inocencia.

CÁNCER: bebé, cangrejo, timidez, susceptibilidad.

LEO: felino, fiera, voz cantante, rey, o reyezuelo.

VIRGO: rostro recogido, crítica, sentido práctico, aprensión.

LIBRA: gacela, indecisión, estética, discusión.

ESCORPION: serpiente, sí-pero-no, amor-odio, informe, fluídico.

SAGITARIO: caballo, cebra, no diplomacia, maestro.

CAPRICORNIO: chivo, desconfianza, realismo, constancia.

ACUARIO: angélico, rareza, reactividad, «me opongo».

PISCIS: pez, amorfo, indefinición, nosotros, ello.


3)Nota especificadora, «minutero» (Ascendente)

Para cada signo las mismas, pero a un nivel más concreto.


4) de índole planetaria

(Además de los arriba señalados Rasgos, se tendrán en cuenta los siguientes, más «corpóreos»).

SOL…..señorío, autoridad.

LUNA…..«estado de distracción»

MERCURIO…..capacidad razonadora.

VENUS……seducción, atracción.

MARTE……«rasgos firmes, cuadrados”, fuerza física.

JÚPITER….«de buen año», dignidad.

SATURNO…..«prisma», «pétreo», «asceta».

URANO……alargamiento o acortamiento, ironía.

NEPTUNO….«pez», »informe».

PLUTON…..«tensión interior», «agresividad no aparente».

LUNA NEGRA….rasgos no femeninos, distancia.

POLO OPUESTO…..instintividad, «calor», sensualidad.

SOL NEGRO…..ansia de esencialidad.

POLO OPUESTO….irrupción de esencialidad.

NODO ASCENDENTE: vigilante, alerta, dientes, sadismo.

NODO DESCENDENTE: instintividad, víctima, masoquismo.


5)Su relación con los signos

(Los rasgos planetarios habrá que conectarlos con las características de los signos, ya citadas anteriormente).


6)Su relación con las casas

(Se conectarán los rasgos planetarios con las casas, para lo cual conviene ceñirse al simbolismo de cada una de ellas:

profesión, amistades, pensamiento, etc.).

Lo importante aquí es distinguir entre la casa I (el «sujeto») y todas las demás (el «otro» y las circunstancias). En este sentido, la más «personal» es la VII, que indica las características del cónyuge tal como son percibidas por el sujeto, unas características marcadas por la reciprocidad de las relaciones alma-cuerpo: en efecto, el «dos en una carne» supone un grado de compenetración inexistente en cualquier otro caso. Se comprende la importancia de planetas situados cerca del plano del horizonte, aunque la nota fundamental la den los regentes del Ascendente y del Descendente, y los aspectos que forman (y, a mayor proximidad de ambos al plano del horizonte, mayor afinidad entre ambas personas). En cuanto a las características de otras personas, con estar referidas al sujeto, su relación es menos «corpórea», pues no tienen contacto con el plano del horizonte. Y dígase lo mismo de los planetas regentes de cada casa.


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