A PROPÓSITO DE LA OPOSICIÓN SATURNO/NEPTUNO
.¿CRISIS DE LOS SUCEDÁNEOS DEL COMUNISMO?
11 de feb. de 2007
Conocida es la
relación entre el ciclo Saturno/Neptuno y el origen del movimiento comunista.
En concreto, la revolución rusa es simultánea de la conjunción de ambos
planetas en el signo de Leo y en oposición con Urano en Acuario.
Pues bien,desde el
pasado año, Saturno en Leo (como en 1917) forma oposición con Neptuno en
Acuario (activada de un modo especial durante estos días por el tránsito del Sol
por Acuario, como lo estuvo el pasado verano cuando el tránsito solar por Leo).
Si tenemos en cuenta que el derrumbamiento del comunismo en la U.R.S.S. y en
los países del Este tuvo su punto álgido a finales de 1989, coincidiendo con la
conjunción de Saturno y Neptuno en Capricornio, ¿cómo interpretar la actual
oposición entre ambos planetas?
Dado que la
conjunción señala el término de un proceso y el origen del siguiente, ¿qué fue
lo que germinó en 1989? Al desaparecer uno de los polos en que se basaba el
«equilibrio» mundial (el «equilibrio del terror» que perduró durante los años
de la «guerra fría» entre E.E.U.U. y la U.R.S.S.), algunos hablaron del «fin de
la historia» y de que, en adelante, el mundo iba a girar exclusivamente
alrededor de la superpotencia norteamericana.
Pues bien, pronto
surgió una especie de sucedáneo del polo soviético, de manera que empezó a
hablarse de una nueva dialéctica geopolítica: globalización-antiglobalización.
Los términos resultan un tanto engañosos, pues parecen apuntar a que solo uno
de los polos trata de dominar el mundo, mientras que el otro simplemente se
constituiría como «resistencia». Esto no ocurría en la confrontación
soviético-estadounidense, en la que era claramente perceptible en las dos
partes el intento de dominar el mundo. No en vano en la base de dicha
confrontación estaba Plutón, el planeta del conflicto.
Al desaparecer el
polo soviético, parecía que el efecto «confrontación» característico de Plutón
se había disipado. Sin embargo, solo se ha desplazado.
¿Qué efecto tendrá
sobre el movimiento antiglobalizador la oposición Saturno-Neptuno? Como toda
oposición, supone un conflicto abierto entre uno y otro factor. Es decir, entre
Saturno, símbolo de estructuración, esquematización, poder controlador, y Neptuno,
símbolo del pueblo y, a otro nivel (el que tiende a predominar en nuestra época
de «disolución»), de la masa degradada, en la que se cumple de un modo
particular el viejo refrán «Vulgus vult decipi, ergo decipiatur» («El vulgo
quiere ser engañado, pues engañémosle»).
Si tenemos en cuenta
la posición de Saturno, actualmente en el signo de Leo, en el que se acentúan
las tendencias despóticas, el diagnóstico no es precisamente tranquilizador: la
aparición de nuevas formas de tiranía en el mundo, justamente en países
alineados en el llamado movimiento «antiglobalizador». No hace falta ser muy
observador para confirmar el pronóstico.
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